Todo cambia en un año.

on 26 ago 2012
Un año es mucho tiempo. Y más si se trata de lo que llevo sin escribir una entrada aquí. La verdad es que ha sido un año muy movidito, un año en el que no he tenido tiempo ni para ponerme a escribir dos segunditos. Un año de cambios, un año de renovación. . . Y es que Twitter nos vuelve locos.

Pero pese a haber pasado en un año, el Mono Verde sigue ahí. Unas veces más, otras menos, con distintos temas, pero siempre igual que antes.

En un año pueden cambiar muchas cosas ( y a ello voy, que para eso es este post ): la gente cambia, tu cambias, tus relaciones cambian, tus gustos cambian. Personalmente, no es que haya cambiado mucho, simplemente comienzo a tomarme las cosas con calma, mirarlo todo de otra forma. A veces lo único que necesitamos es un cambio en la forma de ver las cosas.

Un año después. Un año de calma. Un año de pensamientos sin plasmar. Un año en blanco aquí, pero un año que ha marcado. Después de un año, comenzamos de nuevo.
Bienvenidos.

Di  Piettate



G.M.D // Renovarse o Morir

Esta vez pretendo que sea la definitiva. He intentado nuevos proyectos, dejado este totalmente abandonado durante un año entero. UN AÑO. Casi ni yo me lo creo.

Durante estos últimos días de vacaciones, y los pocos que me quedan, he estado dándole a la cabeza sobre diversos temas, cada uno muy diferente del otro. Y espero que pronto, ahora que de nuevo tengo portátil, he configurado de nuevo el blog y rediseñado la plantilla y distribución, que he hecho un perfil de twitter sobre el Mono Verde, pueda de una vez por todas ponerme con algo que durante tanto tiempo me ha hecho mucha ilusión, y que aunque sólo cuatro o cinco personas lo lean, para mí, el simple hecho de publicar todo lo que escribo y que alguien,en cualquier parte del mundo pueda leerlo, es ya un gran mérito.

Con esto lo único que me queda por decir es que ahora mismo estoy abriendo el blog de notas para ponerme a matar pensamientos. Sí, uso el blog de notas, porque lo del Word es como muy mainstream.

Gracias  por leerme.
Di Piettate